Luciana Albornoz

Siempre me deslumbró la posibilidad de crear con las manos, es un fenómeno conmovedor. Este hacer refleja la intimidad mejor guardada del creador, al mismo tiempo revela la cultura, la historia y el contexto al cual pertenece. 

Estas creaciones, saberes y trabajos son sagrados. Por eso, cada proyecto que me confían a mí y mi equipo, nos lo tomamos muy enserio, hay una implicancia personal muy grande. 

Si hay un relato que me interesa guiar y potenciar con mis herramientas de comunicadora, es este.

En definitiva, más allá de mi experiencia profesional, han sido mis convicciones las que me permitieron fundar este proyecto, creo que en el presente futuro necesitamos más talentosos que creen soluciones bellas, sustentables, que guarden la memoria y que contemplen a los que vienen después de nosotros. Con el pequeño, pero gran poder que tengo, elijo construir este mundo.

 

Te decía al inicio, que estudié Relaciones Públicas, pero que a mí el corazón me nació con la tecla autogestiva encendida. Mi recorrido como emprendedora serial siempre estuvo vinculado a la creatividad. He producido con mis manos, corazón y cabeza muchas cosas: barbijos estampados, decoración para eventos, origamis, remeras con serigrafía, te comparto los que fueron más significativos:

  • Ella También, diseño de accesorios textiles para mujeres. Empezamos con $0 junto a una amiga, vendimos al exterior en una era donde no existía ni siquiera Facebook. Hicimos plata, contactos, aprendimos mucho. Siempre me dan ganas de volver a hacer esto.
  • La Vie Online, podcast para mujeres que rockean la vida emprendiendo. Conocí a Dulcia Olivari por Facebook, ella vivía en Río Gallegos, yo en La Plata. No me preguntes cómo construí todo eso con una extraña a tantos kms de distancia, pero bueno lo hicimos. Grabamos 12 episodios que me dan un toque de vergüenza, pero creo suman mucho, a mí me hicieron aprender. También tuvimos una comunidad en Facebook que se llamó Laboratorio de Emprendedoras y un producto digital que se llamó CURA CREATIVA, una experiencia creativa y grupal para desbloquearnos, producir, conectarnos, compartir.
  • Oficio Nómade, coworking, tienda de diseño y clases creativas. Con mi ex socia Florencia Faure, creamos en plena pandemia un hermosísimo lugar donde desarrollábamos nuestra actividad freelance al mismo tiempo que lo subalquilábamos a otros freelancers, dábamos clases creativas y teníamos una tienda con productos de diseño y arte local. Extraño mucho este espacio, pero Flor emigró y no me la banque sola con mi bebé recién nacido.

Estuve ahí, te entiendo.

Estudié Relaciones Públicas (UADE), y después empecé y abandoné, en el siguiente orden cronológico, estas carreras: Ciencias Políticas y Diseño de Indumentaria. Hice un curso de posgrado en Gestión de Emprendimientos Creativos y Ciudades Culturales (UNC) y estudié muchas cosas que adoro como origami, moldería, técnicas estampación, diseño textil aplicado, visual thinking, metodologías ágiles, Photoshop, Illustrator, etceteras.

Empecé a dar asesorías en comunicación en el mundo emprendedor en 2014 con un blog que se llamaba Conejo Blanco. Desde ese momento, he trabajado con muchas emprendedoras, marcas y empresas, también proveyendo servicio en comunicación.

Una pandemia y un hijo después, luego de mucho trabajo y con el deseo de poder aportar a construir un mundo más bello, justo, sustentable, decidí crear esta agencia de comunicación especializada en el sector creativo.

Trabajo con compromiso y determinación junto a un equipo de especialistas de storytelling, redes sociales, paid media, programación, diseño gráfico y comunicación corporativa, que coordino para que tu trabajo brille y se vuelva visible a través de la comunicación.

Ya te conté casi todo, ahora quiero conocerte a vos y a tu trabajo. ¡Escribime!